lunes, 8 de agosto de 2016

Nuestra ruta de vacaciones (y II)


Esta es la parte de la entrada que habla de la segunda parte de la ruta seguida en nuestras vacaciones.

Panamá city y vuelta
Después de una semana en la playa, volvemos a Panamá antes de salir para Madrid. Estos días no tienen el ajetreo de la primera semana, aunque tenemos la agenda llena. Visitamos el museo de la biodiversidad y descubres que Panamá emergió de las aguas hace apenas 20 millones de años. El impacto que tuvo, las especies que tienen, algo de historia... muy interesante y chulo, mereció mucho la pena.

La piscina en el piso 7 (bajito el sitio)

La iglesia del Carmen

La bahía de Panamá desde Amador

Biodiversidad

La unión de los dos lados del itsmo


Megalodón

El canal

Estas vacaciones han sido de cenas de familia, y una de las noches fuimos al restaurante Las Tinajas para ver un espectaculo de bailes tradicionales. Viendo el testimonio gráfico (las fotos, vamos) creo que la influencia de la "madre patria" (término usado aquí en Panamá sin acritud alguna) es evidente.

"Sacacorchos" o "Tornillo"

Anochece en Cuidad de Panamá

Las velas no están pegadas y no se cayeron

Mucho color, como mariposas

Los adornos del pelo son impresionantes

Vuelos


Diablicos rojos

Los trajes, los bordados, los adornos... madre mía!


También vamos a Gamboa, a navegar por el canal y hacer una excursión al bosque tropical visto desde el lago Gatún.

Un faro de los de siempre
Blanco por un lado, negro por el contrario

Monos aulladores

Dragando el canal (continuamente)

Iguana


Gamboa

Polilla

Por ahí hemos pasado y ahora nos adentramos en el canal

Mono titi



y de postre...

Menudo puente para llegar a Gamboa

Fámosos jugos y helados de frutas
El avión de vuelta a Miami

La vuelta también es vía Miami. Esta vez me hacen más preguntas, que incomodan algo a mi padre (del tipo: "¿dónde trabaja?", "¿por qué ha viajado a China?", "¿y ha estado usted en Argelia?", "¿qué ha hecho en Panamá?"... nada serio pero incómodas). Aún así, pasamos el control sin problemas, salimos, volvemos a entrar (milagro! ahora American hace el trasbordo de tus maletas, no tienes que recogerlas en el aeropuerto intermedio y cambiarlas tú!) y nos damos un semi-homenaje (por aquello de la cantidad) en el TGIF de la terminal. Otra curiosidad, el aeropuerto de Miami tiene una zona de fumadores (aunque yo no he fumado en estas vacaciones!) en el TGIF que está abierta al exterior!! Pero sigue siendo una zona contaminada (Dios! Qué olores!)

Mi padre se queda un par de días con nosotros y aprovechamos para llevarle a hacer el tour por el Bernabéu, que todo madridista ha de hacer una vez en la vida, como la peregrinación a la Meca de los musulmanes.


Menudos balones!!

Madrid - Granada

Las lavadoras, compra y puesta en orden de la casa nos lleva menos de lo pensado (somos expertos a estas alturas) así que hicimos nuestro viaje "tradicional" a Granada, a ver a mis tíos. Nos fuimos a ver la exposicion "Biodomo" del Museo de Ciencias... una pasada. Y una cena con vistas a la Alhambra (ya con la rotura fibrilar) en el restaurante Carmen Verde de Luna en el Albaicín.


Tiburones


Nemo?


Lemures


Biodomo

Carmen Verde de Luna


La Alhambra

Nos hemos quedado con pocas vacaciones en un año en el que las vamos a necesitar, ya que Navidad cae muuuy mal y la peque entra en el cole (periodo de adaptación necesario) pero... que nos quiten lo baila'o, no?

Nuestra ruta de vacaciones (I)


Esta es la parte de la entrada que habla de la ruta seguida en nuestras vacaciones.

Miami - Panamá - Boda
El vuelo directo a Panamá salía un 60% más caro que el vuelo con escala en US. Miami era una buena opción, que no conocíamos. Además cuando ahorras en 5 billetes de avión te da para hacer muchas cosas. Así que 24 horas de escala en Miami. Mucho calor y humedad, perfecto para aclimatarnos y un muy buen hotel (con un buen precio), visita a Miami Beach ineludible, visita a la Apple Store con mi padre y... aduana sin problemas... WOW!

Las vistas desde el Mutiny

El peque y yo viendo amanecer

Sunrise

Miami Townhall


Lincoln Road

Miami Beach
Miami, el único sitio que conozco que tiene zonas de parking reservadas a motos... de agua!

En Panamá tenemos turismo intensivo antes de la boda, preparativos (ensayos, trajes, zapatos y todo eso) y poco más. Hace menos calor aunque todavía necesitamos aclimatarnos. Visitamos Panamá Viejo, el casco antiguo, Amador y el canal de Panamá (impresionante).

Panamá viejo (y nuevo al fondo)



Atardecer

Esclusa de Miraflores, Canal de Panamá


La segunda esclusa de Miraflores y, al fondo, la de Pedro Miguel




Un Diablo Rojo

El casco antiguo


La bahía de Panamá

Un show en la calle


Cables y más cables... nada enterrado

La boda estuvo muy bien aunque nosotros no pudimos disfrutarla mucho. En parte porque el estilo es diferente y en parte porque los peques estaban muertos. Es diferente porque está más enfocada a la fiesta mientras que las nuestras giran en torno al banquete. Allí se come un bufet que estaba fuera del salón y hay música, música, música. Pero hasta el bailón del pichurro estaba cansado y pasó de la música.


La acogida de nuestra familia política ha sido increíble pero necesitamos relax. Al fin y al cabo esto son nuestras vacaciones.

Bijao
Nos adentramos en Panamá siguiendo la carretera panamericana para ir a una playa en el Pacífico. Muy chulo!! Puedes ver el bosque tropical (rainforest) desde la carretera, es una pasada. Visitamos el interior, el Valle de Antón y mi hermano vino a pasar un día con nosotros. Se notaba el estress de la boda, esta vez estamos todos mucho mejor 😉

Bijao y rainforest


Pescadores



De camino al Valle de Antón,
todavia estamos esperando la historia de la india dormida...

Naturaleza

Mariposa búho



Bajando el Valle de Antón


Habitante local

Nuestra amiga, desde el otro lado (aprox. 20cm)

Aquí llueve todas las tardes (hemos venido en la temporada de lluvias que dura... 9 meses!) pero eso no limita en lo más mínimo. Cuando hay tormenta eléctrica cierran la piscina y en la playa ponen bandera roja pero han sido un par de tardes solo.

Por cierto, que gusto de fruta.

De vuelta de vacaciones


Pues si, ya estamos de vuelta de vacaciones. 4 semanas de desconexión total (salvo un par de mails la primera semana, no he hecho nada del curro), de estar todo el tiempo con mi familia (hasta mi padre se sumó a la fiesta durante un tiempo), de celebración, de playa, de paseos y... de una rotura fibrilar, pero ni siquiera eso ha ensombrecido las vacaciones. Eso si, no he llegado a leer una página del libro, algún día el periódico y poco más... ha sido inmersión total en familia.

Hoy estamos sufriendo, penando en la vuelta a curro, como es de esperar después de estas vacaciones. La lista de mails no es abrumadora (unos 600) de los que iré dando cuenta durante la semana. Además, todavía tenemos el finde que viene (puente) donde nos iremos a Jarandilla, siguiendo la ruta de Carlos I (de España y V de Alemania, je je) así que nos lo tomaremos con calma.

Lo de la rotura fibrilar ha sido una historia. Después de estas tres semanas en Panamá (ver siguiente entrada), teníamos una semana en Madrid para re-habituarnos a esto de estar de vuelta. Pero después de ver que la adaptación iba bien (ni jet-lag, ni abrumadora vuelta a estar encerrados, ni subidas de tensión... ni ná, vamos), hemos decidido hacer una visita a mis tíos en Granada. Se esta convirtiendo en tradición de verano (ya veremos). Estábamos en el parque (uno de estos que, asombrosamente, tiene sombra, está entre árboles) jugando a eso del pilla-pilla pero avanzado. Este parque tiene, además de los aparatos habituales de niños (toboganes, sitios para escalar, barra fija y todos esos elementos que de niño disfrutamos y de mayor nos sirve de tortura) y además, los dos rectángulos donde están  emplazados (con ese suelo de goma/caucho) tienen unas protuberancias, imitando montículos o piedras (canchos o como queramos llamarlos).

El parque de marras

El juego del pilla-pilla es muchísimo más divertido cuando tienes zonas de exclusión 😄 Así que se me ocurrió la idea de jugar con el pichurro a esto de correr, saltar y reír. Le gustó y quiso repetir el día siguiente (y yo también, que estos días de estar todos juntos han elevado los roces y las tensiones, y me gusta divertirme con mis peques). Así que me lancé a correr, saltar y reír de nuevo. La mala fortuna hizo que al saltar de un montículo para salir corriendo, sintiera como si me hubieran dado una pedrada (o una pelota de goma o una patada) en el gemelo izquierdo. Pensé que me había dado algo y le pregunte al peque, pero no. Pensando que era una contractura, intenté estirar el gemelo y no podía. Mala señal. Rotura confirmada. Aún así, no cambio un segundo.

Hoy he ido al traumatólogo, más que nada por saber que pauta seguir. Me ha tocado ir a urgencias pues no tenía ningún médico con cita (todos de vacaciones). El médico que me ha atendido ha sido algo... particular. Además de ser difícil de entender (hablaba muy rápido y con acento muy fuerte) adornaba todos los gestos con efectos especiales (quizás para dar más énfasis a sus palabras) por lo que me indicaba que me pusiera (pfsiuuuuu) eso que me mandaba por la mañana, nada más levantar (pfsiuuuuu de nuevo, añadiendo gesto indicando que efectivamente me enfunde en algo) y que no me lo quite nunca salvo para ducharme y para dormir y aunque no me duela y 21 días y todo ello sin respirar de forma perceptible. Añade algún comentario del tipo "has seguido andando, no?" sin saber si era bueno o malo. Y alguna comparación difícil: algún paciente me ha dicho que sienten como una bala (pumb)... pues mire, no se como se siente con una bala, una piedra o una pelota de goma si, pero una bala... pues no se (de hecho, no dicen que, en caso de un balazo, no lo sientes inmediatamente? Pues a mi me dolió en el acto). Y alguna prueba? Pues no, palpatoria y tira pa' casa.

Total, que 21 días con un vendaje de compresión (una media con liga, que estoy de un sexi...). Pediré cita con un traumatólogo para después del viaje a Estocolmo, a ver que me dicen. Mientras, me pongo con un par de entradas con las fotos y comentarios del viaje. No son ni una décima parte de lo que querría comentar, pero he pensado "qué coño, el resto lo dejamos para una cerveza!" 😄