lunes, 15 de septiembre de 2014

De nuevo a Beijing


Me cuesta salir por las mañanas cuando todos están despiertos. Agradezco poder dar besos a mi familia antes de ir al colegio y ver como los peques se quedan bien. Le puedo de ir al "pichurro" eso de "Pórtate bien con Mamá, que tu eres mayor, y ayúdala con la "bichi" como hago yo" y ver en su cara qué importante es la tarea. Me gusta dar un beso y otro y otro mientras dicen eso de "Adiós Papá!" pero me cuesta. Casi prefiero salir a las 4:30am... voy más centrado...

No es justo! Suena "El Rescate" de Bunbury mientras nos movemos hacia la pista de despegue. Chu! Te echo de menos!


Objetivo del viaje: "Panel Discussion". Así de simple. Supongo que es mi trabajo como punta de lanza. Eso si, agradezco el cambio de aires, estoy de "los otros" hasta la coronilla. Cansinos! Sería mucho más fácil si supieran hacer "la goma". Pero no, ellos no son así, exigen como en la época de monopolios y sociedades secretas.

Voy a aprovechar a leer un rato, que en el siguiente vuelo me tocará trabajar.

Vistas desde el aeropuerto de Zurich

Conexión corta, a ver si me da tiempo a la vuelta a comprar "Sprungli"
Suena "Manifest" de Sepultura.


Suena "Fascination" de La Roux, espero a que nos sirvan la comida. Después de eso me toca trabajar. aunque solo sea para poner mis ideas en orden. Mientras, sigo leyendo. Después de Elenium, estoy con Tamuli. Atanes, Pelois y caballeros defienden una colina.


Me acabo de dar cuenta que tengo muchas entradas pendientes de publicar. De hecho, desde la vez anterior que estuve en Zurich, y eso fue en Abril! Tengo que ponerme las pilas. A ver si me quito las slides de la cabeza y le meto un achuchón. Este medio "cuaderno de bitácora" sirve para sacar ciertas cosas de la cabeza.

Es fascinante y extraño ver anochecer y amanecer en vuelo. Los colores rosa... los amarillos preñados de gris de la cúpula sobre Beijing.

Llegamos a Beijing a una hora muy temprana. En tierra todavía no ha amanecido. Nuestro avión se mueve por el aeropuerto en dirección a la zona de estacionamiento. Pasamos por varias zonas de embarque, fingers vacíos que parecen extraños brazos surgiendo de una criatura que aún dormita, una especie de Akira que pudiera empezar a agitar y devorar aviones según llegan al aeropuerto, o una máquina (quizás de una invasión de Marte o un artefacto sirviente de Salomón y sus autómatas) esperando el momento adecuado para levantarse y tomar el control.

Esta vez vengo preparado y no me timan en el taxi desde el aeropuerto, y eso que es aún más temprano. Me monto en el taxi y voy a abrocharme el cinturón de seguridad. Si, hay cinturones de seguridad, en todos los taxis, pero... dónde han puesto los enganches? El asiento del taxi esta cubierto de una funda monocromo (azul, o verde, o amarillo) tirando a pálida... muy pálida, pero por más que busco, no encuentro donde enganchar el cinturón. Lo sujeto con la mano (no creo que sirva de mucho si tenemos un accidente, pero me lo sujeto como puedo... por lo que pueda ser) mientras observo que el taxista tiene una técnica muy depurada para bajar la ventanilla, escupir y subirla de nuevo. Por si acaso, me alejo todo lo que puedo en el asiento.

Repito en el East Beijing.

Be water, move like water

Piscina interior del East Beijing... nadar dentro da "cosa"... es como el mar... sin findo

Paz... dentro del eagua

Vistas desde la piscina (solo tiene 1,20m)

Centro comercial Indigo

Si... se vislumbra... parece... es el Sol :)
soy afortunado